mabarrigar
Me levanto una y otra vez para poder caminar nuevamente por las equinas de mi pueblo, libremente. Pero las manos están atadas al pasado que atormenta mis pasos hasta convertirlos en pies de barro.
Los días pasan como cualquier otro, mas los pensamientos y actos se abren como infinitas puertas al espacio.
Cuando los pájaros trinan de madrugada, Buscan su compañera perdida. Las sombras de la noche sobrevuelan los fantasmas de la angustia