2 February 2013
Te amé, hasta que mi pecho dolió.
Hasta que me fallaron las fuerzas.
Hasta que mi garganta no supo soportar por más tiempo el fuego que la abrasaba.
Hasta que mi corazón se convirtió en cenizas y redujo mi alma a despojos de tela roída por el desconsuelo.
Hasta que los dedos me temblaron y las rodillas se me quebraron de súbito temor.
Hasta que mis ojos quedaron ciegos y mis oídos sordos, faltos del candor que siempre deseé de ti.
Te amé, hasta que mi pecho estalló.
Hasta que me faltaron las fuerzas.
Hasta que dejé de ser yo.
Te Amé • Opuss № I